NO TE CREO NADA

Canción infantil

Por Raúl Olocco (Grupo Perú / Revista La Calle)

Me dijeron que era necesario un cambio y que la nueva Argentina era posible en base a la eficiencia, la capacidad de gestión y el mejor gabinete de los últimos 50 años. Me dijeron que era necesario cerrar la grieta que el autoritarismo de la anterior gestión había creado. Me dijeron que el cepo cambiario y la inflación no nos permitían crecer. Me dijeron que teníamos que reinsertarnos en el mundo porque estábamos aislados. Me dijeron que las retenciones eran un freno para la producción y el crecimiento. Me dijeron que había que crear trabajo en lugar de dar asignaciones y subsidios. Me dijeron que había que terminar con la corrupción. Me dijeron que los tres pilares de la nueva Argentina serían, pobreza cero, derrota del narcotráfico y unión de los argentinos. Me dijeron muchas cosas más y en lo personal, nunca les creí.

JOHN CURRIN

Porqué creerle a gente que me habla con una papa en la boca y aparece en la revista Caras, cuando siempre pensé que ese comportamiento individual, farandulero, superficial y elitista, se asemeja más  a la realeza que al espíritu democrático que dicen defender?

Porqué creerles, si yo imagino un desarrollo social basado en la perspectiva del derecho y estos muchachos creen en el orden natural de la pobreza y en la teoría del derrame?

Porque creer que este gabinete de CEOs iba a preocuparse más por el empleo y la inclusión que por las ganancias de las empresas a las que siempre representaron?.

Es así de sencillo y de real, nunca les creí una sola palabra, más allá de aceptar como muchos, la necesidad de corregir varias cosas de lo que se había hecho en los doce años de la anterior gestión. Sin embargo y a pesar mío un 51 % del electorado les creyó, puso al zorro en el gallinero y estamos empezando a contar las gallinas muertas. Alguien puede decir ahora que pensó inocentemente que el zorro en el gallinero no iba a matar a las gallinas?

Para aquellos que aún conservan la esperanza en el cambio de hábitos del zorro, van algunas preguntas que tal vez contribuyan a responderse si ese cambio es posible.

Dos más dos son cuatro…

Quien vendría a invertir en un país en el que producir cualquier cosa resulta caro? Por quÉ hacerlo aquí si lo puedo hacer en Malasia a la cuarta parte del costo? Dos respuestas posibles para tachar lo que no corresponda:

  1. A) El mundo capitalista tiene un costado filantrópico y quiere hacer una excepción con la Argentina.
  2. B) Si la Argentina se acerca a Malasia podrían considerar invertir algunos mangos en esta tierra.

De tan simple… no hay misterio, parece que vamos camino a Malasia.

Cuatro y dos son seis…

Que imaginamos que puede ocurrir si le quitamos las retenciones al agro y liberamos las importaciones?

  1. A) Vamos a favorecer a los grandes compradores que tienen capacidad de almacenar y manejar el negocio de importación y exportación.
  2. B) Vamos a favorecer al pequeño productor y a las economías regionales que son cautivos de los primeros.

De tan simple, apuesto doble contra sencillo, el pez grande siempre se comió al chico, nunca lo vi al revés.

Seis y dos son ocho…

Cuál debería ser la consecuencia de un tarifazo descomunal y masivo combinado con la apertura de las importaciones y la puesta en marcha del sistema puerta a puerta?

  1. A) El cierre de pequeñas y medianas empresas con la consecuente pérdida de puestos de trabajo.
  2. B) La ampliación de desarrollos productivos con crecimiento del empleo.

Alguien puede elegir la B?

Y ocho dieciséis…

Si abro la importación/exportación de bienes primarios, con inflación, pérdida de poder adquisitivo, consumo interno deprimido y PyMES ahorcadas:

  1. A) Estoy apostando a la producción y desarrollo industrial local.
  2. B) Estoy volviendo al modelo que nos valió el apodo de “Granero del mundo”.

Aún resuena en los oídos del presidente, la más maravillosa música que la Sociedad Rural puede ejecutar, los cálidos aplausos en el acto inaugural de la reciente exposición.

Y ocho venticuatro…

Si tengo un negocio y no vendo nada porque la gente no tiene un mango, aumentaría los precios?

  1. A) Sí, porque me parece que la poca gente que compre tiene que pagar lo que las cosas valen y respetar mi margen de ganancia.
  2. B) No, porque si no las aumento con los pocos que compren, por ahí puedo pagar los gastos y mantener el negocio abierto.

Una creativa receta para frenar la inflación, no la vimos nunca, no?

Y ocho Treinta y dos…

Si yo que soy un boludo que viví doce años engañado, antes iba a cenar tres veces al mes y ahora voy una vez cada dos meses, si antes iba al cine sin seleccionar demasiado y ahora voy cada tanto y seleccionando mucho, si antes me iba a algún lado los fines de semana largo y ahora me quedo en casa, si antes pensaba en reunirme con amigos y pagar el asado en casa y ahora pienso en reunirme y tomar unos mates a la tardecita y los boludos de mis vecinos y mis amigos hacen cosas parecidas.

  1. A) Estamos yendo al horizonte de país soñado que estos tipos prometieron.
  2. B) Nos están mandando al carajo a toda velocidad, sin cinturón de seguridad y desparramando gente en la banquina.

Si la respuesta es A, yo soy Mandrake.

Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis….., dice la canción infantil para aprender jugando operaciones de una ciencia exacta como las matemáticas. Las seis preguntas enunciadas no son difíciles de resolver para quienes hemos transitado una buena parte de la vida. La paradoja se plantea cuando algo que era tan fácil de responder cantando, cuando éramos niños, se ha vuelto tan complejo ahora que somos adultos.

Cancion Infantil

 

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