En un mundo de gusanos

“En un mundo de gusanos capitalistas, hay que tener coraje para ser mariposa”.

Jorge Sotelo (Revista La calle / Grupo Perú)

Revista La Calle invita a sus lectores a participar de la muestra colectiva en homenaje a Lohana Berkins organizada por el Programa de Género y Diversidad Sexual del Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Nació en un pequeño pueblo de Salta. Su padre la echó de su casa cuando tenía solo 13 años. Comprendió en ese momento que no había lugar para ella en ninguna parte. Anduvo por la vida soportando la discriminación, el atropello policial, la explotación sexual y el abandono. Y a cada paso fue construyendo el lugar que la sociedad no tenía previsto para ella, con una clave sabia e infalible: no lo hacía para ella, sino para tod@s l@s que soportaban el mismo escarnio. Fue la principal activista trans que tuvo nuestro país, luchó también contra las violencias de género, por la legalización del aborto, contra la prostitución como trabajo. Fundó la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual y llegó hasta la Corte Suprema reclamando la personería jurídica de la organización. Más tarde, promovió el Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género, una alianza de más de quince organizaciones que impulsó la Ley de Identidad de Género, aprobada en el Congreso Nacional y promulgada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Esta ley se convirtió en la más avanzada del mundo al reconocer la identidad de género de las personas en términos de autopercepción y garantizar el pleno acceso a la salud, despatologizando las identidades trans. Miles de personas, en los años siguientes, cambiaron sus DNI para que en los nuevos constara la identidad de género y el nombre elegido por ellas. Tensionó el ámbito académico, discutiendo, cuestionando, planteando preguntas, escribiendo y participando de debates, con la irrupción escandalosa de quién interroga críticamente su propia experiencia, de quién tiene el coraje de conceptualizar lo vivido para abrir nuevos horizontes de experiencia y pensamiento. Incomodó al feminismo. En un artículo del año 2003, Lohana narra la relación de lo trans con el feminismo:

“Me detendré brevemente en contarles que compartiendo este espacio con compañeras feministas, algunas de nosotras comenzamos a levantar las banderas de este movimiento e incluso a definirnos también nosotras como feministas. No obstante, la mirada de algunas de ellas sobre nosotras sigue situándonos en nuestro origen biológico masculino. De ahí que en el año 1996 se nos prohibiera la entrada a unas jornadas feministas que se realizan anualmente. De ahí también que bastante después se nos prohibiera la entrada a uno de los encuentros nacionales feministas, realizado en la ciudad de Río Ceballos, Córdoba. La identidad travesti inquieta aún hoy al colectivo feminista, al punto de introducir dentro del movimiento una ruptura que aún no está saldada. Pese a la negativa, manifestada casi por la mayoría, de permitirnos participar en el encuentro feminista mencionado, un grupo de compañeras realizó en éste el primer taller sobre travestismo y feminismo. Incluso se publica, en una conocida revista feminista porteña, una reflexión sobre ambos temas.”

Y concluye:

“Nuestra propuesta es erradicar los encasillamientos en identidades preconstruidas por el mismo sistema que nos oprime. Podemos lograrlo si empezamos a desaprender nuestra parte opresora, eligiendo las características que deseamos desde todas las posibilidades, no determinadas por los géneros impuestos. Nuestra misma existencia rompe, de alguna manera, con los determinantes del género. La deconstrucción de las dicotomías jerarquizadas que se nos imponen es nuestra meta. En otras palabras, quiero decir que el travestismo constituye un giro hacia el no identitarismo. Creo que en la medida en que las identidades se convierten en definiciones señalan límites y se vuelven fácilmente separatistas y excluyentes. Esto es lo que Kim Pérez llama identitarismo. Los seres humanos somos un punto de partida más que un punto de llegada; más que un ser, somos un proceso.”

Hace unos años atrás, la periodista Ana Cacopardo, enseñándole una foto de cuando era niña, le preguntó qué le diría la pequeña Lohana a la Lohana de hoy y ella respondió:

“Yo creo que me diría qué largo camino que hemos recorrido, me abrazaría y lloraríamos juntas, hasta cansarnos. En el parque San Martín donde yo empecé a prostituirme, nos abrazaríamos y lloraríamos. Después nos mataríamos de risa, y… ¡divinas! ¡nos iríamos a la peatonal, así, divinas!”.

Hace ya tres meses que Lohana Berkins murió. Tenía 50 años, había estado internada durante el mes de enero en el Hospital Italiano, con un cuadro muy grave relacionado con la Hepatitis C que padecía. El 2016 no traía buenos presagios. Cuentan sus amigas que, con una entereza y una dignidad admirables, pasó sus últimos días rodeada del amor de personas que la querían entrañablemente. Antes de morir escribió una carta a sus compañeras de la vida, decía:

“Muchos son los triunfos que obtuvimos en estos años. Ahora es tiempo de resistir, de luchar por su continuidad. El tiempo de la revolución es ahora, porque a la cárcel no volvemos nunca más. Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo. Todos los golpes y el desprecio que sufrí, no se comparan con el amor infinito que me rodea en estos momentos. Furia Travesti Siempre. Un abrazo”.”

En estos días el Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de su Programa de Género y Diversidad Sexual, organiza una muestra colectiva en homenaje a Lohana Berkins. La Revista Digital La Calle invita a sus lectores a presentar obras fotográficas, audiovisuales o gráficas para participar de la muestra.

Muestra colectiva en homenaje Lohana Berkins

No es igual, no da igual

El Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de su Programa de Género y Diversidad Sexual, invita a participar de la muestra colectiva en homenaje a Lohana Berkins: No es igual, no da igual. Desobediencias, invenciones, intervenciones políticas que transformaron nuestras vidas. El objetivo es hacer visible el legado sociopolítico de Lohana Berkins a través de una muestra que mediante distintas expresiones artísticas, reúna sus aportes a la remoción de un orden sexista y discriminatorio. Para participar es necesario ser mayor de 18 años y tener residencia en Argentina. Se deberán presentar las obras hasta el 29 de julio en soporte fotográfico, audiovisual y/o gráfico (textos). Los curadores/as de la muestra son Viviana D’Amelia, Marlene Wayar, Federico Baeza y dos integrantes del Ministerio Público de la Defensa CABA.

Bases y condiciones

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