El estado policial II

En las puertas de un Estado Policial

Por Jorge Sotelo (Grupo Perú)

Un Estado Policial es aquel en que el gobierno mantiene un estricto control sobre la sociedad civil, a través de mecanismos de vigilancia y acciones represivas, poniendo en riesgo o suprimiendo las libertades civiles. Un Estado policial es inherentemente antidemocrático, sin embargo, el tránsito de la democracia al autoritarismo puede transcurrir dentro del Estado de Derecho y del ejercicio de un gobierno elegido por el voto ciudadano.

En estos escasos 50 días de gobierno macrista, hemos asistido a una concatenación de hechos y decisiones que evidencia que tras apenas tres décadas de democracia, luego de la peor dictadura que haya sufrido la Argentina, nos encontramos a las puertas de un Estado Policial, cuya legitimidad de origen estaría dada por el voto del 51% de la población.

1) La represión a los trabajadores de Cresta Roja, durante la segunda semana de gobierno, con balas de gomas y carros hidrantes constituyó una escena que durante al menos una década no se vio en Argentina. Fue una represión ejemplificadora, sirvió para que la Vicepresidenta de la Nación anunciara que no les temblaría la mano para reprimir la protesta social.

2) La represión salvaje a los trabajadores municipales de La Plata, que ejercían su derecho de protesta, luego de 4000 despidos sin previo aviso, mostró la ferocidad de las fuerzas represivas del Estado cuando el poder político abre las compuertas.

3) A principios de enero, el Tribunal Superior de Justicia de la CABA resolvió que la Policía puede solicitar DNI en la vía pública, aun cuando no existe norma legal alguna que exija a los ciudadanos portar los documentos de identidad en todo momento. Sin embargo, ahora la policía podrá llevarte a la comisaría para completar el proceso de identificación, en el caso de que no portes el documento, a pesar de que hay estándares internacionales que establecen que una persona no debe ser detenida si no hay una orden judicial o bien si está cometiendo de un delito en ese momento. La Argentina ya fue condenada por la Corte Interamericana de DDHH, en el año 2003, por el Caso Bulacio, y se nos exigió la adecuación normativa.

4) En la ola interminable de despidos de la administración pública, que aun hoy continúa, se instauró una práctica sistemática de investigación a los trabajadores, por parte de civiles, con fines de persecución política e ideológica. La revisión metódica de las cuentas personales de Facebook y Twitter de los empleados constituye una degradación insospechada de las prácticas democráticas en nuestro país. Esto dejó de ser rumor y denuncia de los trabajadores despedidos, cuando la Directora de Radio Nacional lo reconoció, en el contexto del despido de conocidos periodistas de esa broakasting (https://www.facebook.com/notes/jorge-sotelo/te-revisamos-el-twitter/10208490014075912).

5) La detención de Milagros Sala por “arengas, señalamientos, ademanes y gestos” que indicarían incitación a la violencia constituye según los organismos de derechos humanos una criminalización de las prácticas relacionadas con el ejercicio del derecho a la protesta que conduce a una restricción de las libertades democráticas y a una aplicación ilegítima del derecho penal. Milagro Sala continúa presa y su detención ya ha ocasionado numerosos repudios nacionales e internacionales.

6) La declaración de la Emergencia en Seguridad, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, implica gravísimas prerrogativas a las fuerzas represivas que, en el extremo del absurdo, instaura una modalidad de pena de muerte sin proceso judicial al permitir a las Fuerzas Armadas el derribo de aviones. Por esto han sido denunciados ante la Justicia no sólo el presidente Macri sino también el de Jefe de Gabinete, Marcos Peña, el Ministro de Defensa, Julio Martínez, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, el Ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad.

7) La brutal represión de la Gendarmería, en la Villa 1-11-14, a tan sólo una semana del feriado de carnaval, a la murga “Los Auténticos Reyes del Ritmo”, formada por más de 100 vecinos, la mayoría de ellos niños, muchos de ellos heridos por disparos, muestra una cara aun más atroz: la coerción aplicada a expresiones culturales, el enseñamiento con los pobres y la represión dirigida hacia niños.

8) Como estos procesos de transformación del Estado no sólo involucran al Poder Ejecutivo y al Poder Judicial, una parte importante de la sociedad civil participa del clima generado por el viraje. Esto se puede apreciar en numerosas movidas “civiles” como la petición a Macri iniciada en change.org pidiendo “prisión preventiva para militantes opositores que pongan en riesgo la paz social”, que en muy poco días ya suma 4000 adhesiones.

Se trata de un proceso que ha desarrollado en menos de dos meses todos los elementos para poner a Argentina a las puertas de un Estado Policial. Si entramos o no en ese infierno dependerá, por una parte, de la resistencia popular y, en alguna medida, de la opción que tome en el gobierno de Macri de cara a la disyuntiva que hoy enfrenta: encarnar un gobierno de restauración conservadora de corte autoritario, o bien, constituirse en la instancia fundacional de una derecha moderna y democrática, capaz de conquistar voluntades legítimamente (https://www.facebook.com/notes/jorge-sotelo/macrismo-cómo-sigue/10208486175859959).

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